Capítulo XIV

por Pablo

Me ahorraré las fórmulas de introducción esta semana pues viene completa, llena de cosas (o al menos en comparación con la anterior) Vayamos por partes, que diría Jack the ripper (el cual sospechosamente se parece a Freddie Mercury)

La semana comenzó como de costumbre, por el Lunes. El lunes fuimos a cenar unos pocos a un restaurante de especialidades turcas (de verdad, no kebab de esos occidentalizados) para despedir a Ozgur, el kurdo que salía con nosotros, pues volvía a su país. Comimos Lahmacun de muchos tipos: carne, queso, espinacas, merguez (que es una especie de longaniza de por aquí) y nosequé más. Una delicia, vaya. Y de postre, Baklava orgásmico. Nos despedimos de Ozgur, a quien verdaderamente vamos a echar de menos, porque era de los pocos no españoles que salía con nosotros al principio de los tiempos (porque ahora, como veréis salgo con otras personas también)

El Martes quedé con Jesús y con Juanma para ir a un outlet (o el gangas, que diría mi señor padre) en Roubaix. Me compré unos superpitillos baraticos, porque seguimos en rebajas. Volvimos, tardando la vida y media, en tranvía. Así ya he probado todos los medios de transporte posibles en todo lo que llevamos de Erasmus (excepto marítimos). Por la tarde comencé un curso de francés gratuito, con un montón de extranjeros (como yo, caray). Me dijeron de ponerme en el nivel más alto, pero les dije, miren, yo es que soy muy vago, ¿saben? podría ponerme en el menos alto (hay 4) con los mongers y así sería un pez gordo y no un pez pequeño. Dicho y hecho. Son interesantes quand-même. 

El Miercolini fuimos (lo siento por mis fans, pero en Erasmus algunos valores deben sacrificarse) a ver el clásico a un bareto. Fui, me tomé una birra y me volví, tranquilos. No voy a comentarlo aquí ni nada. Fui en bisicleta, que aunque te pelas con el fresco, ahorro un montón  de tiempo.

Comida de Domingo un Jueves

El jueves, día de fiesta. Vinieron los muchachos a comer a casa una paella con pollo. Federica, mi compañera de piso   italiana, se unió al convite.La verdad es que estaba buena de narices, pero como lo bueno, era poco. Escueta, muy escueta. Pero opípara.

Arrós

Después otra vez al curso (son 4 horas semanales, y aunque en principio me daban créditos, no me sirve ahora más que para conocer a gente y hablar un poco más en francés)

Después fuimos a una residencia a las afueras de Lille, que nos había invitado nosequién a una fiesta. Conocí a mogollón de gente con vidas interesantísimas: un par de mauricianos (uno de ellos megacriollo, porque aparte de mauriciano su madre era china) un afgano, tunecinos y por encima (porque era la leche de alto) un gabonés que (atención) estudiaba japonés en Lille, porque su sueño era ir a vivir a Japón. La gente es que hace muchas cosas ¿eh? Y yo aquí sentado, viendo los guiñoles mientras escribo. Muy bien Pablo, muy bien.

Nos encontramos luego por la zona de bares con Federica y sus amigas, y estuvimos alli un ratejo, bailando y tal. También Pedro trató de convencer a Juanma para ser mi sustituto en la próxima Flip Cup, ya que estaré en Florencia para esas fechas si todo va bien.

El Viernes me quedé tooooodo el día en casa, haciendo vida de amo de ídem. Que tampoco va a ser todo fiesta y diversión.

Y ayer, Sábado día de Yahvé, hice, por si no lo habéis visto por firbu, esto. Con un par. Pero que locuelo soy, ¿verdad?. Luego me fui por el Vieux Lille con Carol y Jesús, que aún no había ido desde que me fui en Navidad. Tomamos un cacho madalena de chocolate y un cafetazo y fuimos de tiendas.

Y ya está. No se me quejéis.

Ah, también he plantado rúcula, lechugitas y albahaca. Ya os iré contando novedades.

Amour,

Pablo.

 

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