Lille que a los tontos espabille

De Murcia a Lille, en Erasmus.

Mes: abril, 2013

Capítulo XXII

Veamos, porque esta semana ha sido la última de vacaciones antes de empezar a estudiar ya en serio. Que conste en acta, antes de todo, que he estudiado esta semana, tranquilamente, que no se acaba el mundo todavía.

Pero también he hecho otras cosas, como hablar italiano casi todo el tiempo. Y porqué, os preguntaréis. Pues porque esta semana (el miércoles, por más señas) vino un amigo de Federica, Danielino. Danielino es marino, y es un italiano puro. Tanto, que no tiene ni papa de otro idioma que no sea el suyo. Ama la pasta, las chicas y el calcio (que es como dicen ellos al fúrgol, que no es otra cosa que, sorpresa sorpresa, pateo, patear) He hecho muy muy buenas migas con él, dado que era su traductor oficial en todas sus conversaciones con chicas. Y creedme, ha sido agotador, porque hemos hecho muchas cosas el tiempo que él ha estado aquí.

El jueves, hicimos una pequeña cena en casa, con dos brasileños, las tres chicas italianas, él y yo. Comimos lasaña (que dadas las virtudes limitadas de mi horno, terminamos de comer a la 1.30 de la mañana) bebimos vino y cantamos canciones. Nos dieron las 4 y ya era tarde para salir, por lo que Pedro no pudo emborracharse todo lo que quiso porque yo llevaba el vino. Desde aquí imploro su perdón una vez más por tamaña desfachatez.

El viernes fui, después de cenar, a casa de unas polacas a las que no conocía. Era una fiesta de comienzo de la Primavera y había unas 15 personas en una buhardilla en pleno barrio de Waze mmes. Muy de tranquis todo, la gente en sofás, con una shisha. Me lo pasé muy bien con todo el mundo, haciendo de traductor, hablando de la situación de las ligas española y francesa (!) y estableciendo las similitudes entre Polonia y España (que son unas cuantas) Nos cayeron tan bien dos de ellas, que las invitamos al día siguiente a la fiesta de fin de vacaciones que dimos en mi casa.

Danielino

Así que efectivamente, el sábado dimos una fiesta en casa. Danielino compró 10 litros de mezclas para hacer cócteles al vodka e hicimos algo para picar, aparte de patatas fritas y demás mierda de fiestas. La cosa comenzó a las 20.30 aprox. y hacia las 0.30 salimos de aquí. Éramos unas 20 personas (había invitadas 35) y  estuvo muy muy bien. Creo que no he hablado en más lenguas distintas en tan poco tiempo. Hablé italiano, hablé inglés (con el novio de mi compañera Anaïs, que es holandés) castellano, francés y portugués. Me iba a explotar la cabeza de toda la mezcla (la de lenguas, no la del alcohol) Me lo pasé verdaderamente bien. Luego salimos al centro y estuvimos pendongueando hasta las 5 o así. Buena noche.

El domingo, me levanté a la hora de comer. Comimos pollo asado, de estos de pollería malísimos, pero ea. Por la tarde, como hacía bueno, fuimos a Wazemmes, donde la otra vez, a pasar la tarde en los bares con música, y en el parque y esas cosas. Me despedí por la noche de Danielino (ya hemos quedado en que como es del mismo pueblo que Fede nos veremos a principios de Julio, que iré para la Puglia) que yo tenía que madrugar porque ayer, lunes, iba a París a ver la Asamblea Nacional.

Me levanté a las 4.30 de la mañana (sí, esa hora existe para levantarse, chicos) y allá que me fui, en bus de mala muerte. Llegamos a las 9.30 y vimos la Asamblea, que más o menos se ve así.asamblea

 

Tiene frescos de Delacroix y David, así que solo por eso ya merece la visita. La excursión, todo sea dicho, era un viaje organizado por una asociación de estudiantes de Derecho. Después de verla por completo, nos encaminamos a los Inválidos, vimos la tumba de muy padre y señor mío de Napoleón y nos dirigimos hacia los Jardines de Luxemburgo, donde comimos, porque hacía un solecillo tenue pero agradable. Estuvimos allí un buen rato (porque veníamos andando casi una hora) y después nos encaminamos al Panteón. Aquí hago un pequeño excurso: ¿Cómo sería hacer un Panteón de Prohombres de la Patria en España? ¿Sería posible de hacer? La respuesta más lógica que se me ocurre es que no se admitiría a nadie anterior a la Guerra Civil, porque pasarán los años y seguiremos en 1936.

En fin.

Que el Panteón es una maravilla, si tenéis oportunidad, id, pues resume Francia (su grandeza solo, claro) en un edificio. Tienes en una misma habitación a Dumas, Zola y Hugo. ¿De qué hablarán por las noches? Seguro que intercambian ideas y personajes.

Luego del Panteón, fuimos a Shakespeare & co. la librería bohemia de París, donde se surtían los escritores angloparlantes que allí vivían en entreguerras (Hemingway, Pound, Joyce, o Scott Fitzgerald), cruzamos por Notre Dame y seguimos por la Rive Droite hasta las Tullerías, donde reposamos otros poco antes de coger el bus de vuelta, en la plaza de la Concordia. La vuelta fue entretenida pues fuimos los erasmus que íbamos jugando a mímica (que no todo va a ser mental)IMG_1965

El jueves me voy por (enésima vez) a Florencia, que ya toca. Os mantendré informados.

 

Capítulo XXI

Parece que he trasladado la actualización a los lunes, porque los domingos de los últimas semanas han estado muy activos como para perder un rato en escribir estas tonterías que alguien lee con cierta asiduidad.

El martes pasado, día 16 de Abril, fui con mis amiguicos que aún quedaban aquí (Pedro y Juanma) a Amiens, bella ciudad de la Picardie, famosa por su catedral incomparable, irresistiblemente gótica y por sus enormes destrozos causados por las sucesivas guerras mundiales. También es conocida, aunque menos, por ser el lugar de nacimiento de Julio Verne, célebre pitoniso y escritor.

En el tren

La jornada comenzó yendo a por el tren, un tren chachi de dos pisos, como debe ser. El viaje duró una hora y media, que se hizo AMIENO (¿lo cogéis? amieno-amiens…) porque estuvimos todo el rato hablando, que nos queremos mucho y nos llevamos muy muy bien. Al llegar allí fuimos directos a la catedral, obra magna del gótico francés, la más alta de toda Francia y conservada en casi su totalidad a pesar de los bombardeos.Catedral

Después fuimos a los otros sitios que había que visitar de la pequeña Amiens. Y la llamo pequeña porque es realmente minúscula, al menos lo que hay que ver. Si llegamos a la 13.30 a la ciudad, a las 15 ya habíamos casi visto por completo la ciudad, y eso que hicimos una parada para comer en Chez Mcdonalds. En unas 4 horas vimos la Catedral, el museo de la Picardie (por fuera) el ayuntamiento, unos jardines rodeados de canales, un par de iglesias más, una torre en mitad de la nada, la casa natal de Julio Verne, el circo Julio Verne, la universidad Julio Verne (como ya véis, viven de su personaje más ilustre, como pasa aquí en Lille con el General De Gaulle)Reloj

 

La visita no fue gran cosa (además no hizo el tiempo que esperábamos que hiciera) pero bueno, hicimos algo y no nos quedamos aquí tirados otro día más. Una cosa hecha, vaya.

Después, el resto de días han sido muy vacacionales. Fui una tarde a la feria, después de pasar un rato en un parque tirado en la pelouse (el cehpe, que diríamos nosotros). Me monté en los coches de choque y en una cosa que daba vueltas sobre sí mismo y alrededor de una cosa. Fui esa vez con Federica y los brasileños, pues ayer hice lo mismo solo que con los españoles (las españolas en realidad porque eran mayoría femenina)

El resto de días, pues bien, salí el viernes y el sábado hasta las 6 de la mañana porque no había nadie en mi casa (toda una casa para mi solo, imaginad, todo el día desnudo o en calzoncillos porque hacía muy bueno) y me daba un poco de mal rollo, tan oscura y crujiendo todo el tiempo.

Ah! y ahora desayuno siempre en el jardín, cara al sol, como debe de ser.

Ale, titis, hasta la próxima.Belleza

Capítulo XX

Hola, buenas, aquí estoy guanmortaim, para contarles cómo voy.

Seré breve, que estoy de vacaciones y hace un sol precioso. Primavera

El miércoles, nueva oportunidad en la flipcup, esta vez bajo nuevo nombre (los Pedróscars, en honor a Pedro, claro) pero el resultado, si cabe, fue peor. De un total de 5 partidos, ganamos 2, perdiendo el último por culpa mía y de nadie más. Estoy pensando en la retirada. De 4 participaciones he ganado 2 campeonatos, no está nada mal.

El viernes salí hasta las 6 de la mañana con españoles en su mayor parte, y la verdad es que está bien recuperar viejas costumbres. Llegué con un hambre atroz y para desayunar me hice spaghetti al pesto, y dormí cual lirón con el estómago contento. A la hora de comer, pasta también, esta vez, una versión de la carbonara (la forma española de la carbonara, que la original, la italiana, no tiene apenas nada que ver) y para la cena pasta otra vez. Creo que terminaré hablando italiano a este paso. La cena merece un párrafo aparte, pues vinieron 15 personas o así a mi casa.

La idea, de Fede,  era hacer orechietti con brocoli y pan rallado e invitar a sus amigos, los brasileños de los que ya he hablado otras veces. Pero como también están aquí Pedro y Juanma, los invité también. Y también se pasaron mi compañera de piso, Anaïs y su novio holandés. Un puñao de gente. Los orechietti, por cierto, eran caseros, fede me enseñó a hacerlos. Tienen mucha ciencia, aunque parezca que no. La velada se alargó hasta las 3 y pico, bebiendo vino, cantando canciones de cada país (había toda una pléyade de diferentes naciones: Brasil, EEUU, Alemania, Grecia, Italia y Espiña) y disfrutando, en fin.

El domingo deparaba una sorpresa aún mejor. El Sol, el Lorenzo, esto, hizo su aparición estelar (nunca mejor dicho, ju ju ju) Desayuné en el jardín, en manga corta y pantalón arremangado. Hacía calor. Sí, calor. Veintipico grados. Un lujo. Así que claro, había que salir, ir a un parque y aprovechar. Después de comer, partí con un pequeño grupo de los que habían venido la noche de antes (luego vendrían los dos chicos estos, los españoles) al barrio de Wazemmes, un barrio donde hacen el mercado más grande de Lille, que tiene fama de peligroso, pero que también es el más multicultural y de modernillos. El sol quemaba, inexplicablemente. Entramos en un bar dónde un grupo de abueletes tocaban canciones antiguas, pero muy animados. La calle, con otros bares iguales, era una fiesta. La gente bebía pastís al sol, bailaba, cantaba las canciones a pleno pulmón y eran felices. Y a mí, que siempre me han dicho que hay que hacer lo que uno ve, pues hice.  Y disfruté como un enano (sobre todo cuando tocaron Bésame mucho o la Bamba, que son en español) Luego fuimos a un parque, a jugar a las cartas. Cuando llegué a casa, aún en mangas de camisa, tenía coloretes, el agradecimiento de mi piel al preciado astro.

Federica y Helena

Espero que siga por mucho tiempo, que esto me hace que eche menos de menos el norte de África.