Capítulo XXIV

por Pablo

Bueno, preparaos que esta va a ser una entrada que puede ser sentimental. Así que no digáis que no os he advertido.

Bien, breve resumen de mis quereseres antes de entrar en materia:

– He estado estudiando mucho, mucho. Ayer mismo tuve tres exámenes; a las ocho, a las once y a las cinco. Yo, para mí, que los tengo todos aprobados. Aún me quedan dos y el oral del examen de francés (para tener un título, que seguimos viviendo en los años 50)

– Fui a una superhiperfiesta, despedida de Erasmus en una casa genial, con unas 90 personas, amplis y musicote-ahí-to-guapo. En esa fiesta me echaron la foto en la que más guapo haya salido de toma mi existencia. Una maravilla. Yo, digo.

Guapo, coño

– Fede se ha ido de mi casa. Bueno, se fue ya hace dos semanas, pero no os lo había dicho (creo) Ahora tengo la segunda planta de la casa para mí solo, así que voy en pelotas, cago con la puerta abierta y otros placeres de la vida. También he montado un secadero de salchichas en el armario de su habitación (que está abierta). Normalmente estudio aquí, porque como no hay nada, no me entretengo ni distraigo.

– No para de llover y ando un poco deprimido. A ver si va a ser verdad eso de que no va a haber verano, que me cago en la leche, Merche.

Bien, creo que poco más. Ahora vamos con hablar de cómo la gente se está yendo de mi vida. Literal y figuradamente.

Esta semana ha comenzado el éxodo. El lunes se fue Ana Eva, una chica granaína con una sensibilidad especial por la literatura. El martes, Ane, una donostiarra que sabe hacer las mejores tortillas de patatas de la historia mundial. El miércoles, Carmen, gallega que canta, baila y hace el mono. Y hoy, viernes, pues la mitad del grupo conocido habitualmente en Lille como “Los Machotes españoles”: Juanma y Pedro. Y también Lucía, que es un pajarillo del cielo.

Sexys

Estos dos tíos tan sexies son Juanma y Pedro. Pedro y Juanma. Son el día y la noche y por eso se complementan muy bien. Y como son un primor, he acabado cayendo enamorado de ellos.

Pedro es el chico que más papeletas tiene de que le partan la cara en un futuro. El rey de tocar los cojones, hablando mal y pronto. No hay frase de una conversación que no se quede sin el apunte de Pedro, sin su sarcasmo ni su gracia. Es una especie de Twitter hecho persona de carne y hueso. Con él me he tragado un montón de partidos, de kebases y pizzas. Es un publicista y relaciones públicas aunque sólo el tiempo dirá si realmente trabajará de eso. Y es un ejemplo perfecto de que las ideas preconcebidas sobre los sitios y sus habitantes suelen ser erróneas (lo que se conoce como cliché). Porque nadie pensaría que un tío que viene del Barrioessalamanncja de Madrid fuera así de salao y de poco relamido.

Juanma, por su parte, es lo más parecido a un padre molón y moderno que tendré nunca. Es el zagal (porque él es del Cruce del Puntáh, cuidaico) más responsable de todo el mundo. Pero luego, no hay manera de aguantarle el ritmo de salidas nocturnas, día tras día. Un auténtico shooter (de hecho así lo hemos llamado en la intimidad, porque fijaba el objetivo, apuntaba y disparaba, you know what I mean…) amante de las verduritas. Creo que me he convertido al verdurismo gracias a él. Amante de la música electrónica y del jazz (a priori sin nexo lógico,  pero que luego, si) tiene un don especial para hacer esperar a todo el mundo, de media una hora. Pero lo bueno siempre se hace esperar ¿no?

Y ya dejo de escribir, que soy un hombre y tampoco me voy a poner aquí tan sensiblero. Yo a llorar en la intimidad, nada de hacerlo público. Sobre todo porque yo no lloro. No. Nunca. Snif, snif.

No hagáis ni digáis muchas tonterías, que luego se pagan. Creedme, que sé de lo que hablo.

Os dejo con un vídeo que he hecho, pal que no haya visto ya, de lo que hice esta primavera, en vacaciones.

 

 

Anuncios