Lille que a los tontos espabille

De Murcia a Lille, en Erasmus.

Capítulo XXV

Aquí estoy otra vez. Después de una semana rara, muy rara, heme aquí. Antes de que sea más tarde, quiero, siguiendo el hilo de la anterior entrada, hacer un pequeño croquis de qué he hecho.

– El finde se ha pasado tranquilo, estudiando. De hecho sobreviví gracias a la comida que Pedro, pero sobre todo Juanma, me dejaron, y con cuatro cosillas más. Los verdaderos cocineros sabemos hacer cosas maravillosas con cuatro tonteridas.

-El lunes y el martes tuve sendos exámenes, que, si todo va bien, están aprobados. De hecho (no quiero adelantar acontecimientos, por si acaso se jode) pero es probable que este sea el último (y el primero en mucho tiempo, también es cierto) verano que no tenga nada que estudiar para septiembre. Así que id preparando dinero para hacer cosas. O si no, dejadme una lista de libros y pelis para que me entretenga. Grasias de hantebraso.

-Ayer subi los 300 y pico escalones que tiene el Beffroi de Lille. El Beffroi, para el que no lo sepa, es normalmente el campanario de la ciudad. Hay que distinguir el campanario de la ciudad del de las iglesias, pues no sirven para lo mismo. De hecho no sé dónde leí que los beffrois aquí se comenzaron a erigir cada vez que una ciudad se liberaba del yugo español (recordemos que esto es Flandes: Capitán Alatriste, malandrín, voto a bríos y todo eso) Bueno, pues el Beffroi de Lille es la leche de alto, pero tampoco merece tantísimo la pena. Pues sí, tiene vistas bonitas, pero ya.Vista desde el Beffroi

-Hace bueno. Muy bueno. Hoy precisamente ha sido el primer día en todo el año (que se dice pronto) que he sudado. De hecho estaba en la calle con Jesus, después de ir a comer con él y con Jose, viendo una pista de voley playa que han montado en la plaza de la República y de repente he notado algo mojado en las axilas: -¿Qué narices? Anda, sudor. Cuánto tiempo. Qué recuerdos.

Y nada más, después de esta grata imagen, vamos a pasar a otra más grata aún. Esta de verdad.Josito

Éste de aquí es Jose. Con acento en la O. Aquí lo vemos disfrutando de un baño en las termas de Budapest, de nuesto viaje de este año. Muy sexy el también como los otros dos anteriores.

A Jose le encanta cocinar pero no le gusta la verdura. Bueno, el tacto, la textura, que diría él.Ya hemos apalabrado abrir un restaurante juntos, así que estad atentos, que Michelin se nos va a quedar corta con tres estrellas. Jose tiene la peor suerte del mundo, al menos que yo haya conocido aquí en Lille. Si algo puede salir mal, le pasará a Jose. Pero el tío lo lleva todo con entereza y una sonrisa cojonuda. Obra suya es el mejor baile del mundo (patentado) que sirve para cualquier momento y ocasion. Además de eso, y por encima de todo, Jose ama dormir: duerme como unas 15 horas al día (si es su día de descanso después de una noche de fiesta). Por eso está tan joven y lozano siempre.

Mañana parte a tierras murcianas, molineras por más señas. Así que al menos lo veré con más frecuencia. Pero no deja de ponérseme un nudo en la garganta cuando pienso que cada vez queda menos gente. Pero bueno. Dejaremos la entrada de los lloriqueos, las recapitulaciones y los analisis para la última.

Me voy a llorar a mi cuarto. Y luego a rehidratarme con unas birritas de alta graduación. Que lo pasen bien

Capítulo XXIV

Bueno, preparaos que esta va a ser una entrada que puede ser sentimental. Así que no digáis que no os he advertido.

Bien, breve resumen de mis quereseres antes de entrar en materia:

– He estado estudiando mucho, mucho. Ayer mismo tuve tres exámenes; a las ocho, a las once y a las cinco. Yo, para mí, que los tengo todos aprobados. Aún me quedan dos y el oral del examen de francés (para tener un título, que seguimos viviendo en los años 50)

– Fui a una superhiperfiesta, despedida de Erasmus en una casa genial, con unas 90 personas, amplis y musicote-ahí-to-guapo. En esa fiesta me echaron la foto en la que más guapo haya salido de toma mi existencia. Una maravilla. Yo, digo.

Guapo, coño

– Fede se ha ido de mi casa. Bueno, se fue ya hace dos semanas, pero no os lo había dicho (creo) Ahora tengo la segunda planta de la casa para mí solo, así que voy en pelotas, cago con la puerta abierta y otros placeres de la vida. También he montado un secadero de salchichas en el armario de su habitación (que está abierta). Normalmente estudio aquí, porque como no hay nada, no me entretengo ni distraigo.

– No para de llover y ando un poco deprimido. A ver si va a ser verdad eso de que no va a haber verano, que me cago en la leche, Merche.

Bien, creo que poco más. Ahora vamos con hablar de cómo la gente se está yendo de mi vida. Literal y figuradamente.

Esta semana ha comenzado el éxodo. El lunes se fue Ana Eva, una chica granaína con una sensibilidad especial por la literatura. El martes, Ane, una donostiarra que sabe hacer las mejores tortillas de patatas de la historia mundial. El miércoles, Carmen, gallega que canta, baila y hace el mono. Y hoy, viernes, pues la mitad del grupo conocido habitualmente en Lille como “Los Machotes españoles”: Juanma y Pedro. Y también Lucía, que es un pajarillo del cielo.

Sexys

Estos dos tíos tan sexies son Juanma y Pedro. Pedro y Juanma. Son el día y la noche y por eso se complementan muy bien. Y como son un primor, he acabado cayendo enamorado de ellos.

Pedro es el chico que más papeletas tiene de que le partan la cara en un futuro. El rey de tocar los cojones, hablando mal y pronto. No hay frase de una conversación que no se quede sin el apunte de Pedro, sin su sarcasmo ni su gracia. Es una especie de Twitter hecho persona de carne y hueso. Con él me he tragado un montón de partidos, de kebases y pizzas. Es un publicista y relaciones públicas aunque sólo el tiempo dirá si realmente trabajará de eso. Y es un ejemplo perfecto de que las ideas preconcebidas sobre los sitios y sus habitantes suelen ser erróneas (lo que se conoce como cliché). Porque nadie pensaría que un tío que viene del Barrioessalamanncja de Madrid fuera así de salao y de poco relamido.

Juanma, por su parte, es lo más parecido a un padre molón y moderno que tendré nunca. Es el zagal (porque él es del Cruce del Puntáh, cuidaico) más responsable de todo el mundo. Pero luego, no hay manera de aguantarle el ritmo de salidas nocturnas, día tras día. Un auténtico shooter (de hecho así lo hemos llamado en la intimidad, porque fijaba el objetivo, apuntaba y disparaba, you know what I mean…) amante de las verduritas. Creo que me he convertido al verdurismo gracias a él. Amante de la música electrónica y del jazz (a priori sin nexo lógico,  pero que luego, si) tiene un don especial para hacer esperar a todo el mundo, de media una hora. Pero lo bueno siempre se hace esperar ¿no?

Y ya dejo de escribir, que soy un hombre y tampoco me voy a poner aquí tan sensiblero. Yo a llorar en la intimidad, nada de hacerlo público. Sobre todo porque yo no lloro. No. Nunca. Snif, snif.

No hagáis ni digáis muchas tonterías, que luego se pagan. Creedme, que sé de lo que hablo.

Os dejo con un vídeo que he hecho, pal que no haya visto ya, de lo que hice esta primavera, en vacaciones.

 

 

Curiosidades, estilo de vida y demás (II)

Visto la poca novedad en cuanto a actos públicos y privados en esta semana (si, he salido a fiestas, he estado estudiando y como dato sin importancia ayer me hicieron una videoentrevista para una tesina sobre la monarquía en España) vuelvo con una lista, que tiempo ha pasado y cosas nuevas he aprendido:

– El colegio de al lado de mi casa tiene probablemente el timbre más épico de toda la historia de los timbres de colegio. En vez del típico Riiiing, a ellos les suena esto. Saldrán los niños más aventureros de toda Francia

– He descubierto verduras que vosotros no creeríais. Me he encontrado con el topinambour (o alcachofa de Jerusalén), el panais (o chirivía) o el rhubarbe (o ruibarbo, que no, no es un pez como podría pensarse)

– En cuanto a la televisión, deja mucho que desear. Toda su programación está en francés. Para más inri, se divide en tres grupos: reporterismo de actualidad, tipo callejeros pero sin mezclarse con la gente (esto es Francia, y aquí la gente es más refinada como para mezclarse con chusma) concursos de telerrealidad (tipo TopChef, Supervivientes o mi favorito los Ch’tis van a… que es como Jersey Shore pero solo con gente de esta bella región) y magazines en clave de humor. Hay un canal que los salva a todos y que por fortuna es nacional y gratuito. Se trata del canal ARTE, francoalemán, fruto de los esfuerzos para evitar un nuevo conflicto francogermano. Sólo tiene programación cultural, artística y de viajes.

– En Francia se ha producido el gran desembarco de las compañías telefónicas de bajo coste. Hay un montón que no dejan de anunciarse en la tele, internet o la prensa. La mía, la primera que reventó el mercado tiene una oferta que ya quisiera para mí en España: 2 horas de llamadas a fijos (internacionales y franceses) y a móviles (franceses sólo) y mensajes ilimitados (de verdad de la buena) por dos euros al mes. Free se llama.

– Las chicas francesas, como tienen fama, son delgaditas y guapas. Un primor. Lástima (y aquí me voy a poner en plan viejo verde) que viva en el norte y los escotes y las minifaldas brillen por su ausencia.

– Volviendo a la gastronomía, los franceses, con su fama de gourmands (no confundir con gourmet, ¡por dios!) comen bastante mal. Hablo, claro está de mis compañeros de piso y del rancho del comierdor de la Universidad. Muchos platos precocinados (de hecho el 90%) mucha pasta con crème fraîche y basta. Digo yo que si tanto pisto se dan deberían al menos saber hacerlo.

– Al presidente Hollande lo toman por el pito del sereno. Tiene mucha oposición (por el tema de aprobar el matrimoño gayer) y se habla mucho de su mujer (que por lo visto es una déspota celosa y ni siquiera están casados, nena) A mi me recuerda a veces al pobre Joselu R. Zapatero, con todo el país riéndose de él y sin respeto en su propio partido.

– La impresión que en general tienen los franceses sobre nosotros no se aleja mucho de la que tenemos nosotros sobre ellos. Con esto vengo a decir que se tira de tópicos, que para algo existen. Nos ven como un poco vagos (cierto es que no he ayudado mucho a eliminar esa imagen) pasionales y todo el rollo. También por extraño que parezca, nos tienen estima por el tema del 15-M y todas las protestas que estan habiendo con la crisis. Aquí las únicas manifas masivas han sido en contra del matrimonio homer-sexual. Ah, y todo el mundo ha estado en Barcelona. Si, la gente conoce España por Barcelona. De hecho el cava se anuncia aquí no como bebida catalana, si no como algo típicamente español, con sevillanas, claveles y demás parafernalia. La pela es la pela, se dice ¿no?

Y de momento ya, a lo mejor hago otra entrada de estas, pero me da que no, porque la siguiente semana tocará una de estas nostálgicas (se va la primera hornada de gente) y a la próxima más o menos (puede que más) se me acaba a mi este chollo. Pero no vayamos adelantando cosas, que se escapa la lagrimilla.